La feria de barrio
¿Cuántas veces han asistido a las ferias que de la noche a la mañana aparecen en algún lugar que se encontraba vacío?
Seguramente muchas veces ya que estas ferias las instalan en un abrir y cerrar de ojos.
La feria de la que se hace mención esta vez está ubicada frene al parque de la colonia Justo Rufino Barrios.
Recién inició octubre y es momento para alegrar el ambiente de la zona 21 especialmente para los vecinos de la colonia antes mencionada.
Este domingo 7 por la noche, el equipo de lazona21.com se hizo presente en el lugar y realizó el recorrido y se disfrutó al máximo.
El público que se hizo presente en el lugar procedía de las diversas colonias de la zona 21 en general, gente de la colonia Guajitos, Venezuela, Covi-Hode y Justo Rufino Barrios.
La atención a los diferentes juegos era el punto clave para chicos y grandes; esto, debido al dinamismo que los organizadores y dueños de la feria mostraron a los asistentes.
Varios padres observaban a sus hijos e hijas el gozo que mostraban al estar subidos en los carritos del carrusel.
En esta ocasión había espacio para todos y todas, ya que un carrusel se encontraba cerca de una entrada y el otro frente las mesas de juegos; así que si quieren asistir lo pueden hacer y elegir en cual de los dos subirse.
La noche estaba a punto de ser acompañada por una lluvia que se aproximaba, pero esto no fue motivo de obstáculo y la diversión continuó.
Los diferentes premios se observaban a simple vista, premios que se hacía acreedor el jugador que participaba en los diversos juegos tales como: tiro al blanco, cincos, entre otros.
Los múltiples y curiosos juguetes eran el centro de atención por los niños y niñas que no perdían oportunidad de participar en los juegos para obtener el juguete que más les gustó.
En término de veinte minutos asistió más gente y en el lugar ya era un poco dificultoso el paso, no obstante divertido ya que se pudo notar a la gente compartir en familia y amigos.
Otra peculiaridad de las ferias son sus sabrosos platillos y golosinas que preparan.
Los infaltables churros, manzanas en miel, elotes locos, algodones dulces y poporopos, se convirtieron en el aperitivo de propios y extraños la noche del domingo.
Cabe resaltar que para poder deleitarse de estos platillos se tenía que hacer la cola respectiva y esperar turno para ser atendidos. Para algunos se hacía eterno el tiempo en que circulaban los usuarios, para otros era momento para intercambiar palabras; cualquier motivo fue bien aprovechado y con una sola finalidad: disfrutar de los platillos de la feria.
La histórica Rueda de Chicago no podía faltar y en esta ocasión se cuenta con una especial para niños y niñas y otra para jóvenes y adultos.
Los gritos de la gente que se subió a la Rueda de Chicago más grande fueron motivo para que todo aquel espectador dirigiera su mirada hacia el punto donde se encontraba ubicada. Unos quizás gritaban por los nervios, otros por diversión, pero lo que prevaleció en el lugar fue una alegría total.
Cerca de las nueve de la noche la lluvia cayó. Gente corría para cubrirse de la misma y evitar mojarse, otros muchos abandonaron el lugar y se dirigieron rumbo a casa.
Esta feria llegó y cautivó, felicidades a los dueños por la variedad.

Octubre 9, 2007 a las 16:54
y sin duda alguna las ferias nunca pasan de moda y siempre es un buen lugar apra compartir
Octubre 10, 2007 a las 0:12